Noticia del 21 de Abril de 2011 El fósil de araña más grande

 

Un equipo de científicos ha descubierto el fósil más grande de una araña encontrado hasta el momento. Data del Jurásico Medio, hace unos 165 millones de años, cuando los dinosaurios dominaban la Tierra y ha sido publicado en la revista Biology Letters.

Los investigadores la han 'bautizado' como Jurassica nephila. Aunque su cuerpo no era excesivamente grande, sus patas podían alcanzar hasta los 15 cm de longitud, lo que convierte a este ejemplar "en el fósil arácnido más grande conocido", señala Paul Selden, profesor de la Universidad de Kansas (EE.UU.).

El ejemplar ha sido descubierto en una formación rocosa rica en fósiles en el yacimiento de Daohugou, en Mongolia Interior (China), donde también se han encontrado restos fósiles de salamandras, pequeños mamíferos e incluso de otra araña de 165 millones de años de antigüedad.

La araña, según recoge la BBC, fue sepultada por ceniza volcánica en el fondo de lo había sido un lago. Pero independientemente de las circunstancias que motivaron su muerte, reconocen los expertos, la conservación del fósil es excelente.

Los registros fósiles de este género de arañas son muy escasos porque sus cuerpos se destruyen con mucha facilidad. Hasta la fecha, el más antiguo databa de hace 34 millones de años, por lo que las Nephilas son 130 años más antiguas de lo que se pensaba.

Además, este descubrimiento, sitúa a las Nephilas en el periodo jurásico, lo que las convierte en el género de arañas más antiguas conocidas por la ciencia.

Noticia del 17 de Abril de 2011 El Daemonosaurus chauliodus, un eslabón perdido

 

Investigadores del Museo Nacional Smithsoniano de Historia Natural en Washington (Estados Unidos) han descubierto el cráneo y las vértebras del cuello de un dinosaurio fosilizado que no sólo revela una nueva especie sino también un vínculo evolutivo entre dos grupos de dinosaurios. La nueva especie se denomina 'Daemonosaurus chauliodus' y sus características se publican en la revista 'Proceedings of the Royal Society B'.

Los dinosaurios más antiguos conocidos caminaban o corrían sobre sus patas traseras e incluían a depredadores primarios como el 'Herrerasaurus'. Existieron en lo que es ahora Argentina y Brasil en los inicios del periodo Triásico tardío, hace aproximadamente 230 millones de años.

La posición evolutiva de estos primeros dinosaurios depredadores era controvertida debido a que existe un vacío en el registro fósil entre ellos y los posteriores dinosaurios terópodos (bípedos, anteriores a los dinosaurios voladores). El descubrimiento del 'Daemonosaurus chauliodus' ayuda a completar este vacío.

Dado que sólo se descubrieron el cráneo y el cuello del 'Daemonosaurus', la longitud total de la nueva especie se desconoce. El cráneo del dinosaurio, sin embargo, es estrecho y relativamente profundo, mide unos 14 centímetros de largo desde la punta del hocico a la parte trasera y tiene unas cuencas oculares proporcionalmente grandes. La mandíbula superior tiene dientes delanteros grandes inclinados hacia delante.

El nombre 'Daemonosaurus' se basa en las palabras griegas 'daimon' que significa espíritu maligno, dado que fue descubierto en el 'Rancho Fantasma') y 'sauros' que significa lagarto o reptil. El nombre de la especie chauliodus se deriva de la palabra griega que significa 'dientes de macho cabrío' y se refiere a los dientes delanteros grandes de la especie.

El Daemonosaurus, una especie de terópodos primitivo, se data en la última parte del periodo triásico, hace aproximadamente 205 millones de años, justo antes de que comenzara el periodo jurásico. Esto altera la creencia previa de que todos los dinosaurios primitivos se habían desvanecido millones de años antes.

"Varias características del cráneo y el cuello en el Daemonosaurus indican que se encontraba entre los primeros dinosaurios depredadores conocidos de Sudamérica y más avanzado que los dinosaurios terópodos. Una de estas características es la presencia de cavidades en algunas vértebras del cuello relacionadas con la estructura del sistema respiratorio", explica Hans Sues, directora de la investigación y el equipo descubridor del dinosaurio.

Noticia del 15 de Abril de 2011  Los dinosaurios carnívoros eran cazadores nocturnos

 

Los grandes dinosaurios herbívoros se alimentaban de día y de noche, mientras que los carnívoros, eran cazadores nocturnos, según revela un estudio de la estructura ocular de 33 fósiles de dinosaurios.

Esta conclusión, a la que llegaron el geólogo Ryosuke Motani y el investigador Lars Schmitz, de la universidad estadounidense UC Davis, contrasta con la creencia extendida de que los dinosaurios eran diurnos, mientras que los primitivos mamíferos salían a cubierto de la noche. «Fue una sorpresa, pero tiene sentido», dijo Motani.

En el estudio, que se publica en la edición digital de la revista Science, Motani y Schmitz determinan los hábitos diarios de los dinosaurios a través del estudio de sus ojos.

 

 


Los dinosaurios, al igual que lagartos y pájaros, poseen un anillo óseo llamado anillo escleral en el ojo, a diferencia de mamíferos y cocodrilos.
Los animales diurnos tienen una pequeña abertura en la mitad del anillo, que es mucho mayor entre animales nocturnos e intermedia en los que son activos tanto de día como de noche.

El tamaño de estos rasgos depende tanto del entorno (ecología) como de la genealogía (filogenia), por lo que ambos investigadores fabricaron un programa informático para separar la «señal ecológica» de la «señal filogenética».

Luego aplicaron esta técnica a los fósiles de dinosaurios herbívoros y carnívoros y de pterosaurios, los grandes reptiles voladores antecesores de los pájaros.

Sus mediciones revelaron que los grandes herbívoros salían tanto de día como de noche porque necesitaban comer la mayor parte del tiempo, al igual que los modernos elefantes.

Velociraptores y otros pequeños carnívoros eran cazadores nocturnos, según el estudio, que no incluyó al gigantesco tiranosaurio rex al no existir fósiles bien conservados de sus anillos esclerales.

La mayoría de los pterosaurios estaban activos de día.



La posibilidad de separar los rasgos genealógicos de los ecológicos da a los investigadores una nueva herramienta para entender cómo vivían los animales en su entorno y cómo este influyó en su evolución a lo largo de millones de años, señaló Motani.

Noticia del 14 de abril de 2011 Un fósil mejora el conocimiento evolutivo del oído de los mamíferos

 

El descubrimiento de los restos fósiles de un pequeño mamífero extinguido del periodo cretáceo de China podría completar un importante vacío en la línea evolutiva de la formación del oído medio en los mamíferos. El trabajo, dirigido por investigadores del Museo Americano de Historia Natural en Nueva York (Estados Unidos), se publica en la revista 'Nature'.

 



La mandíbula inferior de los reptiles incluye varios huesos diferentes y en el caso de los mamíferos está formada sólo por un hueso, el dentario portador de dientes, y la mayoría del resto evolucionó en los huesecillos del oído medio, el ectotimpánico, el martillo y el yunque. Sin embargo, existen pocas evidencias fósiles que documenten esta transición.

Los investigadores, dirigidos por Jin Meng, describen un fósil que representa una especie de triconodonte desconocida previamente en la que los elementos de la mandíbula inferior han comenzado a convertirse en los huesecillos del oído medio que se ven en los mamíferos actuales.

El ectotimpánico y el martillo del animal han perdido su contacto con el hueso dentario pero siguen conectados con la mandíbula inferior por un fragmento fino de cartílago osificado, que se denomina cartílago de Meckel.

Los autores sugieren que el cartílago de Meckel podría haber jugado un papel estabilizador, enlazando los huesecillos dentarios y los distanciados durante la evolución de los mamíferos

Noticia del 5 de Abril de 2011 Descubierto una nueva especie de primate

 

Investigadores del Instituto Catalán de Paleontología (ICP) han logrado descubrir una nueva especie de primate extinto hace 20 millones de años, a partir del análisis de más de 200 dientes fósiles hallados en el yacimiento de Sant Jaume de Frontanyà (Barcelona).

El descubrimiento, bautizado con el nombre de 'Anchomomys frontanyensis' y que publica la revista 'Journal of Human Evolution', es el segundo que se realiza en dicho yacimiento de un primate, tras el del año pasado del entonces bautizado como 'Pseudoloris pyrenaicus', ha informado el ICP en un comunicado.

El hallazgo de la dentadura es el registro fósil "más completo del mundo" para este género de pequeños promisios, que los investigadores señalan que se parecen a los actuales lemures, si bien no son del mismo grupo animal.

El primate hallado (reconstruido en la imagen) pesaba entre 110 y 150 gramos, formaba parte del grupo de los adapiformes, y los dientes que han permitido su descubrimiento no superan el milímetro.

El yacimiento de Sant Jaume de Frontanyà se empezó a excavar a mediados de los 90, data de hace unos 40,5 millones de años, y en él se han hallado restos de diversas especies

Noticia del 1 de Abril de 2011  El oso de las cavernas era omnívoro carroñero

 

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Zaragoza demuestra que el extinto oso de las cavernas ('Ursus spelaeus') no era un animal herbívoro -como se pensaba hasta ahora-, sino un omnívoro carroñero que comía restos de sus congéneres.

Durante la investigación, los expertos analizaron las marcas de dientes que presentaban varios huesos de osos de las cavernas en el yacimiento de Coro Tracito (Huesca). Este lugar es el único emplazamiento del Pirineo español en el que habitaban específicamente estos animales.

La mayoría de los huesos estudiados presentaban marcas con una perforación en los extremos, surcos y muescas relacionadas con fracturas. El patrón de estas señales es similar al que otros investigadores han descrito en otros yacimientos en los que sólo habitaron osos cavernarios, y diferente al que se puede encontrar en lugares en los que la especie convivió con otros carnívoros.

Las muescas de dientes indican que el animal dueño de la dentadura tenía que ser de gran tamaño y recuerdan a la mordida de los osos actuales. Por estos motivos los investigadores sostienen que fue el propio oso cavernario quien infligió las heridas a sus semejantes

Noticia del 27 de marzo de 2011  Descubierto un extraño herbívoro con molares en el paladar, el Tiarajudens eccentricus

 

Un grupo de investigadores en busca de nuevas especies de vertebrados del Pérmico utilizó imágenes captadas por satélite a través de Google Earth en Brasil para seleccionar algunos lugares para sus excavaciones. Tuvieron suerte y en marzo de 2009 encontraron los fósiles de un extraño animal que vivió hace 260 millones de años.

A pesar de que era herbívoro, su dentadura tenía unos enormes caninos. El cráneo y algunos huesos del esqueleto de 'Tiarajudens eccentricus' fueron encontrados en la localidad brasileña de Tiaraju, en el estado de Rio Grande del Sur, en la frontera con Uruguay. Su nombre significa 'dientes de Tiaraju' y hace también alusión a la singularidad de su morfología ('eccentricus').

Los paleontólogos encontraron la mitad izquierda del cráneo: "Sus incisivos son de gran tamaño (estos dientes son usados por los herbívoros para cortar y arrancar vegetación) aunque quizás, lo más llamativo, es el enorme canino, que mide 12 centímetros y tiene la misma altura que el cráneo", Además, tiene 13 dientes de tipo molar que no están en la zona maxilar, como todos los mamíferos, sino que se encuentran en el paladar: "No se había hallado ningún otro animal con muelas en esta parte de la boca. Es un rasgo totalmente nuevo", asegura el salvadoreño Cisneros, que actualmente investiga en la Universidad Federal de Piaui.

El equipo de paleontólogos calcula que 'Tiarajudens eccentricus' vivió hace entre 260 y 265 millones de años por lo que se trataría del "registro más antiguo de un animal con capacidad de masticar materia vegetal. Antes de ese animal, ningún pariente de los mamíferos lo había logrado", señala el investigador.

Los paleontólogos calculan que los mamíferos surgieron 50 millones de años después de la época en la que creen que vivió 'Tiarajudens'. Antes de los mamíferos, habitaron la Tierra unos animales conocidos como cinodontes que sí masticaban vegetales pero son más jóvenes que 'Tiarajudens'.

Una de las incógnitas que se plantea es por qué un animal herbívoro tenía unos caninos tan grandes, un rasgo característico de los carnívoros. "Creemos que los caninos le podían servir para defenderse de posibles depredadores y también en las luchas que se producían entre miembros de su misma especie para conseguir territorio o hembras".

En la actualidad, los investigadores intentan reconstruir el cuerpo completo de este animal estudiando los huesos que hallaron de su esqueleto. Aunque aún no pueden ofrecer muchos datos, creen que tenía un tamaño similar a un pequeño tapir.

Noticia del 23 de marzo de 2011 Captan proteínas de la piel fósil de un reptil con 50 millones de años

 

Piel fósil de un reptil
Investigadores de la Universidad de Manchester en Reino Unido han publicado una imagen en colores brillantes que muestra la presencia de amidas, componentes orgánicos o elementos constituyentes de la vida, en la piel de un reptil ancestral, descubierto en rocas con 50 millones de años en la Formación Río Verde de Utah, en Estados Unidos. Los resultados del estudio se publican en la revista 'Royal Society Proceedings B: Biology'.

La imagen nunca había sido observada por el ojo humano hasta que los investigadores utilizaron tecnología de infrarrojos de última generación para revelar el tejido liso fosilizado de un reptil muy bien conservado.

Estas imágenes en infrarrojos están apoyadas por los primeros mapas específicos de un elemento de material orgánico en piel fosilizada generada utilizando rayos X en el sincrotrón de Standford en Estados Unidos, también por los investigadores de Manchester.

Los detalles químicos son lo suficientemente claros para que los investigadores puedan proponer cómo se produjo esta conservación tan excepcional. Cuando los componentes originales de la piel comienzan a descomponerse pueden formar vínculos químicos con los restos de metal y bajo condiciones excepcionales estos restos de metal actúan como un 'puente' para los minerales en los sedimentos. Esto protege el material de la piel de su descomposición posterior.

Los nuevos resultados implican que los contenidos y patrones en restos de metales de la piel de reptiles ancestrales, incluso después de la fosilización, pueden compararse con los reptiles modernos.

Según explica Nick Edwards, primer autor de la publicación, "la capacidad para analizar químicamente fósiles valiosos y raros como estos sin la necesidad de eliminar material y destruirlo es un importante logro para el campo de la paleontología. Con suerte esto proporcionará futuras oportunidades para desentrañar la información almacenada en otros especímenes conservados de forma similar".

 

NOTICIA DEL 2 DE MARZO DE 2011 LOS RESTOS MÁS ANTIGUOS DE PTERONODON 

 

 

 

Pteronodon
Huesos fosilizados descubiertos en Texas de un reptil volador que murió hace 89 millones de años pueden ser los más antiguos conocidos hasta la fecha de una criatura prehistórica conocida como pteranodon.

Anteriormente, huesos de pteranodon se habían encontrado en Kansas, Dakota del Sur y Wyoming. Estos restos son probablemente los primeros de su tipo que se encuentran en Texas, según el paleontólogo Timothy S. Myers, de la Southern Methodist University en Dallas, quien identificó el reptil. El espécimen fue descubierto al norte de Dallas por un cazador de fósiles aficionado que encontró varios huesos pertenecientes al húmero del ala izquierda.

El pteranodon era un tipo de pterosaurio que vivió alrededor del mismo tiempo que algunos dinosaurios, entre unos 100 y 65 millones de años atrás. Fueron los únicos reptiles capaces de dominar los cielos antiguos. Los pterosaurios tenían alas amplias y torsos de piel fina.

El ejemplar identificado por Myers es un pterosaurio adulto de la variedad sin dientes y aunque es más grande que la mayoría de las aves, no estaba entre los más grandes pterosaurios, con una envergadura de 3,6 a 4 metros. Fue descubierto en una roca prominente en Texas que quedó depositada hace alrededor de 89 millones de años, a principios del período geológico llamado Cretácico Tardío.

Los pterosaurios, muchos de los cuales sobrevivieron como peces, vivió en una época en que se produjo una reducción masiva en un antiguo mar en el centro de Estados Unidos. La vía marítima interior occidental es un órgano superficial de agua que divide América del Norte en medio del Océano Ártico hasta el Golfo de México. Más de un millar de fósiles de pteranodon han sido descubiertos en la parte central de la vía marítima.

Esta muestra sería la primera descubierta hasta ahora en el sur de la vía marítima interior occidental, dijo Myers, un investigador postdoctoral en el Departamento de Ciencias de la Tierra de su universidad. Igualmente sería la más antigua de América del Norte por 1 a 2 millones de años y posiblemente la más antigua del mundo.

 

NOTICIA DEL 25 DE FEBRERO DE 2011: Fósiles de marsupiales de 16 millones de años en Castellón

 

Reconstrucción del marsupial realizada por Óscar Sanisidro
Un equipo formado por los paleontólogos Vicent Crespo, Francisco Javier Ruiz y Plini Montoya, de la Universidad de València (UV), y Marc Furió, del Institut Català de Paleontología (ICP), ha recuperado fósiles de marsupiales -grupo al que pertenecen los canguros o los koalas- en las cercanías de Araia, pedanía perteneciente al término municipal de Alcora (Castellón), según ha informado la institución académica en un comunicado.

Este grupo de mamíferos, que se caracterizan porque las crías completan su desarrollo en el interior de la bolsa marsupial materna (o marsupio), habitaron también en épocas pasadas en África, Asia y Europa. En estos tres continentes, los marsupiales se fueron extinguiendo a lo largo del Terciario, y el último registro en Europa data del Mioceno.

La especie fósil hallada en tierras castellonenses, cuyo nombre científico es Amphiperatherium frequens, está emparentada con los marsupiales americanos, ya que forma parte de la familia de los didélfidos, a la que también pertenecen las zarigüeyas actuales.

Además de los marsupiales, se han obtenido también restos de roedores, insectívoros, quirópteros (murciélagos) y de algunos grandes mamíferos, que han permitido fechar los yacimientos paleontológicos en unos 16 millones de años de antigüedad, en la parte inferior de la época conocida como Mioceno. Por tanto, los fósiles recuperados en Araia pertenecen a los últimos marsupiales que habitaron la Península Ibérica, según ha explicado la UV.

El ambiente donde vivían estos animales debió tratarse de una zona boscosa subtropical, en las cercanías de un gran lago que abarcaba los actuales términos municipales de Alcora y Ribesalbes. En la parte profunda del lago se depositaron los sedimentos que constituyen el clásico yacimiento paleontológico de conservación excepcional de Ribesalbes, que ha proporcionado "magníficos" fósiles de plantas, insectos y anfibios.

En una etapa posterior, en los fangos de las riberas del lago se acumularon los restos esqueléticos de mamíferos que constituyen los yacimientos de Araia. Para su obtención, se tuvieron que procesar varias toneladas de sedimento, que fue tamizado para eliminar las arcillas y los limos. Posteriormente, se procedió a triar el residuo grano a grano para extraer los fósiles, que consisten sobre todo en dientes aislados. Para su estudio se requieren técnicas de microscopía electrónica, ya que estas piezas dentarias poseen un tamaño que no suele superar el milímetro

NOTICIA DEL 17 DE FEBRERO DE 2011: Los fósiles más antiguos de un organismo multicelular complejo

 

Fósil de biota Lantian.  Zhe Chen
Millones de años antes de que los hombres empezasen a pasearse por el planeta, un organismo que hoy llamamos biota Avalon habitaba la Tierra. Sus fósiles son normalmente considerados como los más antiguos de un organismo multicelular complejo, pero un grupo internacional de investigadores ha localizado en China a unos pobladores similares aún más antiguos: la biota Lantian. La palabra 'biota' designa al conjunto de fauna y flora de una región.

Esta biota habitaba la Tierra hace entre 635 y 542 millones de años durante el período Ediacárico, tenían forma de tubo y de hoja, y su mera existencia es un pequeño 'milagro' si atendemos a las condiciones que nuestro planeta ofrecía por aquel entonces.

Científicos de la Academia China de Ciencia Virginia, del Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia (EEUU) y la Universidad Northewst de Xi'an (China) han descubierto restos fósiles de unos organismos ediacáricos al sur de China, que podrían ser anteriores a la biota Avalon y que los expertos han bautizado como biota Lantian. El resultado de su estudio ha sido publicado en el número de la revista 'Nature' de esta semana.

Los investigadores han encontrado unos 3.000 fósiles de hasta 15 especies distintas entre capas de esquisto negro bajo el mar y creen que podría tratarse de los parientes lejanos de algas y gusanos actuales. Esos organismos vivieron hace casi 600 millones de años y, cuando se extinguieron, murieron y se acumularon en un gran estado de conservación. Lo curioso es que el lugar donde los científicos econtraron estos fósiles es poco adecuado para los organismos que necesitan oxígeno. ¿Por qué surgió pues esta forma de vida? La respuesta parece estar estrechamente ligada también a por qué desaparecieron.

Los responsables de esta investigación creen que la zona estudiada estuvo largo tiempo sin oxígeno, pero que de vez en cuando se dieron episodios propicios para el surgimiento de nuevas formas complejas de vida, que morían cuando el oxígeno desaparecía de nuevo. Los fósiles encontrados pertenecen pues a un período concreto en el que sí había oxígeno y las condiciones para la vida eran favorables.

Este estudio indica que la diversificación morfológica de organismos eucariontes macroscópicos -versiones primitivas de estructuras celulares complejas- podría haber tenido lugar decenas de millones de años después de la 'Tierra Bola de Nieve', que terminó hace 635 millones de años. La hipótesis 'Tierra Bola de Nieve' sostiene que nuestro planeta estuvo cubierto de hielo como consecuencia de una o varias glaciaciones.

Los investigadores afirman que los fósiles de biota Lantian presentan mayor diversidad de especies, y son más grandes y complejos que los de otros organismos conservados en rocas más antiguas.

Noticia del 13 de Octubre de 2010 Descubren el fósil de la primera planta terrestre del planeta

 

Un equipo de científicos argentinos y belgas ha descubierto en el noroeste de Argentina el fósil de la primera planta terrestre del mundo, que podría datar de hace 472 millones de años.

Según explicó hoy a Efe una de las investigadoras Susana de La Puente, del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA), hasta el momento se consideraba que la primera planta se desarrolló cerca de 462 millones de años atrás en Arabia Saudí y la República Checa.

El fósil descubierto ahora sitúa la primera planta "unos diez millones de años antes" de la fecha que se barajaba hasta ahora, señaló.

Los científicos encontraron en los fósiles esporas de la primera planta de "origen terrestre" que denominaron "criptoespora" y sería la antecesora de todas las plantas terrestres que se desarrollaron posteriormente.

La investigación, que acaba de ser publicada en la revista científica New Phytologist, se inició en 2002 con la recolección de sedimentos en la cuenca del Río de las Capillas, en la provincia argentina de Jujuy, unos 1.500 kilómetros al noroeste de Buenos Aires.


En las muestras de sedimento, encontraron fósiles de cinco tipos de esporas distintas, todas ellas de origen terrestre, cuyo análisis en laboratorio finalizó este año.

Los científicos consideran que la "criptoespora" fue la primera planta terrestre que evolucionó de las plantas que crecían en el mar, denominadas "microplancton".

Noticia del 20 de Abril de 2008 Esqueletos de ballenas en el desierto

 

Se encuentran esqueletos de ballenas en el desierto. Estos esqueletos se encuentran a 200 kilómetros al suroeste de El Cairo, en la depresión de Wadi Rayan (provincia de Al Fayum), que es uno de los conjuntos más ricos del mundo en fósiles marinos: todo tipo de conchas, caracolas, erizos y estrellas de mar, cangrejos, tortugas y dientes de tiburón.

 

Los esqueletos de las ballenas no son el único vestigio del Eoceno, también pueden verse manglares fosilizados, que fueron los que permitieron que hubiera una fauna tan rica en las orillas del Mar de Tethis, el enorme océano que cubría gran parte de lo que hoy es desierto.

Las ballenas del Wadi al Hitan fueron descubiertas a principios del siglo XX y bautizadas como "Zeugledon", aunque más tarde se establecieron en realidad cuatro especies distintas de estos cetáceos, la mayor de ellas de hasta 21 metros de longitud.

Lo más curioso desde el punto de vista científico es que a través de sus esqueletos se ha confirmado que estas ballenas poseían pequeñas patas que sobresalían apenas del vientre y que demuestran que estos mamíferos descendían en realidad de antepasados terrestres.

 

El ahora llamado Valle de las Ballenas fue declarado por la Unesco en 2005 Patrimonio Natural de la Humanidad.

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